Educar con disciplina positiva

La crianza de los hijos, especialmente en la era digital se ha convertido en un gran desafío. Es normal que los padres se sientan muchas veces cansados, frustrados o preocupados.

Tradicionalmente en la educación de los niños y niñas se ha empleado la disciplina punitiva, basada en el castigo, la cual provoca efectos negativos (resentimiento, venganza, rebelión y reducción de la autoestima).
En contraposición a ésta se ofrece la disciplina positiva, basada en el respeto que propone implicar al niño fomentando su autocontrol y autoestima, haciendo de ellos personas responsables y respetuosas.

Para educar a los niños y niñas se hace necesaria la disciplina. Los pequeños necesitan saber lo que pueden y no pueden hacer. Aprender que son responsables de sus actos y que toda acción tiene por lo tanto una consecuencia.

La disciplina les ayuda a aprender las formas adecuadas de comportarse y actuar. 

La disciplina debe ser un medio para el desarrollo sano y feliz de los pequeños, un camino para enseñarles a ser autónomos y responsables, que no perjudique su autoestima y no provoque reacciones negativas.

5 pilares de la Disciplina Positiva

1. Respeto mutuo. Los adultos cercioran la firmeza al educar, al respetarse a ellos mismos y las propias necesidades de cada situación que nos presenta la vida en familia. Y si todo ello lo hacemos con amabilidad y respetando las necesidades del niño estaremos sembrando el primer pilar de una buena educación.

2. Aprendiendo de los errores. Los errores son una oportunidad para educar. Para ello lo primero es identificar la creencia que esconde dicho comportamiento. Una disciplina efectiva es la que busca las razones que hacen actuar a los niños de cierta manera y trabajar sobre esas razones para cambiar la creencia en lugar de intentar cambiar solamente el comportamiento.

3. Sin castigos. Una disciplina que enseñe no es ni permisiva ni punitiva. La disciplina positiva anima a enfocarse en soluciones en lugar de castigos. El castigo es efectivo a corto plazo, pero tiene consecuencias negativas a largo plazo. Descubre alternativas al castigo.

4. Comunicación efectiva y habilidades para resolver problemas fomentando el sentido de comunidad y ‘conectando’ con el niño.

5. Alentadora (en lugar de alabadora). Cuando alentamos, ponemos atención al esfuerzo y la mejoría, no simplemente al éxito. Esto fortalece la autoestima y estimula. Es vital enseñar habilidades valiosas para un buen carácter.

Beneficios de Educar con una Disciplina Positiva

El objetivo de la disciplina positiva es que los niños y niñas entiendan y compartan el sentido de las normas. Que los niños sean responsables para entender que sus actos tienen consecuencias y que actúen con libertad en función de estos conocimientos.

Las estrategias de disciplina positiva apoyan el desarrollo de habilidades para la vida como autorregulación, responsabilidad y compromiso. Además el modelo aporta estrategias centradas en el largo plazo. Para lograr esto la constancia en el uso de habilidades en disciplina positiva es fundamental.

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